Embajador de Estados Unidos en el Primer Congreso de Prácticas Ejemplares en Diversidad Empresarial

La Embajada de Estados Unidos en Panamá participó en el Primer Congreso de Prácticas Ejemplares en Diversidad Empresarial. El apoyo de la Embajada fue de vital importancia para el éxito del Congreso. El Embajador de los Estados Unidos, John Feeley, compartió con los asistentes sus ideas respecto al congreso y la importancia de la diversidad para las empresas. La oficina de la Embajada tuvo la amabilidad de permitirnos compartirles su discurso, el cual mostramos a continuación:

Embajador de los Estados Unidos en Panamá, John Feeley, en el Primer Congreso de Prácticas Ejemplares en Diversidad Empresarial

Es un honor para mí estar aquí hoy, junto con mi amiga y colega, la Embajadora Asselin, por invitación de CONVIVE y de AIESEC Panamá. Quiero agradecer a todas las compañías presentes, y especialmente a Dell por ayudar a patrocinar este evento, y por su continuo liderazgo en temas de diversidad y crecimiento económico.

Como es de su conocimiento, Panamá ha experimentado rápido un crecimiento económico – y con este crecimiento vienen oportunidades para expandir el comercio y la inversión, al igual que para el desarrollo de negocios, incluyendo el emprendimiento. Vemos esto en los edificios, automóviles y centros comerciales que están apareciendo alrededor nuestro, y también lo vemos cuando sufrimos con los tranques!

Lo que este crecimiento también aporta es un espacio, o “foro” para la creatividad, para compartir ideas y opiniones, para pensar en grande – para explorar una variedad de avenidas y de mercados, para multiplicarse.

Estudio tras estudio demuestra que los colaboradores se sienten más satisfechos y son más dedicados cuando sus compañías enfatizan la diversidad. La diversidad reúne a personas con una variedad de experiencias educativas, comerciales y de vida para promover y realzar el desarrollo de negocios y las prácticas comerciales.

Mi experiencia personal al trabajar en el Servicio Exterior de Estados Unidos, es ver cómo nuestro cuerpo diplomático personifica el progreso institucional que se logra cuando las políticas laborales son favorables para la diversidad.

La primera mujer se unió al Servicio Exterior en 1922, pero en los siguientes 50 años las mujeres nunca constituyeron más de un 10 por ciento del Servicio Exterior. Las mujeres se enfrentaban a obstáculos para obtener asignaciones y promociones, y, peor aún, se les obligaba a renunciar si se casaban.

Eso empezó a cambiar en los años 70, cuando Alison Palmer presentó una demanda legal exigiendo igualdad de derechos. Como resultado de su campaña, ella nos obligó a cambiar la forma en que ofrecemos empleos, como nos evaluamos y nos promovemos en el Departamento de Estado. Ahora más del 40 por ciento de nuestros diplomáticos son mujeres.

Me he beneficiado directamente de esta diversidad. Durante los últimos 10 años antes de venir a Panamá, cinco de esos años mi jefe fue una mujer. Cuando Condelezza Rice se convirtió en la segunda mujer en ser Secretaria de Estado, yo manejé su personal más cercano y me asombró su liderazgo y su intelecto a la cabeza de nuestra política exterior global.

Justo antes de venir aquí, fungí como el segundo al mando bajo Roberta Jacobson, manejando nuestras relaciones con todo el hemisferio occidental. Actualmente es nuestra embajadora en México y ella me enseñó a ser un mejor líder. Su habilidad para ganarse a los líderes políticos de todos los partidos en el hemisferio – incluyendo en Washington – es un ejemplo que llevaré conmigo el resto de mi vida.

Temprano en mi carrera, trabajé para Ann Paterson, quien se retiró a principios de este año siendo nuestra diplomática de más alto nivel. Ella tomaba decisiones estratégicas, basadas en principios y tres presidentes de los Estados Unidos la enviaron como embajadora a cinco diferentes misiones desde Colombia, a Paquistán, Egipto, y las Naciones Unidas. Ella entrará en nuestra historia como una de las diplomáticas más importantes del siglo pasado. Se casó con un oficial del Servicio Exterior y tienen dos hijos; si no se hubiera unido en 1973, después de que Alison Palmer cambió la forma en la que trabajábamos, quizás nunca habría podido tener el impacto, en Estados Unidos y en mí, que ha tenido.

Fue y continúa siendo un privilegio trabajar junto a mujeres sobresalientes y profesionales, a quienes sus colegas reconocen por su compromiso, su dedicación y su labor excepcional, no por su género. Me he beneficiado de este sistema meritorio, el cual no existía anteriormente, pero que con el pasar del tiempo se ha vuelto más diverso, más respetuoso y más productivo.

Estas mujeres ejemplifican cómo las prácticas que promueven la diversidad en el entorno laboral adelantan los objetivos de ese entorno – y yo pasé casi nuevo años trabajando en un entorno diverso. En ese momento no pensé que era diverso –más bien pensé que era verdaderamente fascinante que mi experiencia laboral me permitiera sumergirme en pensar de forma crítica sobre políticas, en participar en conversaciones constructivas sobre cómo avanzar nuestra labor, y cómo perspectivas diversas nos brindan conceptos invaluables para promover ideas y objetivos de trabajo multifacéticos.

Los últimos 70 años de crecimiento y productividad económica récord en los Estados Unidos coinciden con la expansión de las mujeres en la fuerza laboral. Con cada éxito encontramos un nuevo reto y estamos lejos de lograr la igualdad que necesitamos, pero los comercios y la sociedad aprecian los beneficios de la diversidad de género.

Ahora estamos enfocándonos en el siguiente paso hacia prácticas laborales que promuevan la diversidad: inclusión para todos – ya sea con base en el género, enfocada en la diversidad racial o de la comunidad LGBT. Cuando los negocios se toman el tiempo de enfocarse en desarrollar su principal activo – sus colaboradores – las ventajas son invaluables.

En una revisión de 36 estudios sobre entornos laborales realizada por la Escuela de Derecho de UCLA en 2013, los investigadores encontraron un fuerte vínculo entre entornos laborales que favorecían la inclusión de la población LGBT y mayor satisfacción laboral y mayor compromiso laboral.

También encontraron evidencia emergente que indica que la diversidad relacionada a poblaciones LGBT contribuyó a mejorar las relaciones laborales, a menores costos de salud, mayor creatividad y, aún más importante, precios más altos en las acciones.

Es por esto que más del 90% de las compañías que pertenecen a la lista “Fortune 500” y los principales contratistas del gobierno promueven la inclusión y la diversidad – no solo es lo correcto, también es una buena decisión comercial.

Pero estamos aquí para abordar los retos que aún nos quedan. Por décadas el Departamento de Estados estaba entre los muchos empleadores públicos y privados que discriminaba en contra de funcionarios y solicitantes de empleo basándose en la percepción de su orientación sexual. Una orden presidencial de 1953 esencialmente prohibía que gays y lesbianas trabajaran en el Departamento de Estado.

Pero nos dimos cuenta de que no podemos representar lo que somos: el pueblo estadounidense – sin ser verdaderamente nosotros mismos representativos del pueblo estadounidense. A principios de los años 90 escribimos nuevas reglas prohibiendo la discriminación basada en la orientación sexual, y, paso a paso, fuimos garantizando igualdad de beneficios para familias del mismo sexo.

Estamos lográndolo. De la misma forma en que yo aprendí mi profesión de Roberta Jacobson y de Ann Patterson, los diplomáticos en Vietnam están siendo guiados por el Embajador Ted Osius. Ted conoció a su esposo, Clayton Bond, también un oficial del Servicio Exterior, en una reunión, en Washington, de nuestro grupo Gays y Lesbianas en las Relaciones Exteriores, y ambos mandan un mensaje poderoso sobre cómo representamos a Estados Unidos en el exterior.

A veces envidio al mundo comercial por su habilidad de efectuar cambios positivos rápidamente, y veo ese compromiso aquí, hoy.

Mientras escuchan a los maravillosos invitados que hablarán hoy y que representan a compañías como Procter & Gamble, Dell, y Great Place to Work, entre otras, los insto a que escuchen por qué sus colegas comerciales se han abocado hacia prácticas laborales que favorecen la diversidad, y vean dónde se encuentran hoy.

Gracias y disfruten la conferencia.

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